Halitosis o Mal Aliento

La halitosis (mal aliento, aliento fuerte, mal olor de boca) es un término general para describir un olor desagradable  en el aliento, independientemente de la causa del olor.

Puede ser clasificada como:

No patológica o transitoria: esto es temporal y normal,  por ejemplo después de la ingestión de ciertos alimentos y bebidas (tales como la cebolla, el ajo, alcohol). También puede deberse a una reducción de la saliva durante el dormir.
Patológica: suele ser persistente, intensa, y de reversibilidad dificultosa. Las causas son las enfermedades orales y sistémicas.
Pseudo-halitosis: en la cual la persona cree que tiene halitosis, a pesar de evidencia que indique lo contrario. Una forma extrema de ella es la halitophobia.
(Messadi and Younai, 2003; Porter and Scully, 2006; van den Broek et al, 2007; Hughes and McNab, 2008; Scully and Greenman, 2008; van den Broek et al, 2008).

¿Qué causa la Halitosis?

En el 80-90% de las personas con halitosis persistente hay un problema en la boca. Entre las causas orales de halitosis son:

  • La falta de higiene oral (incluida la lengua).
  • Hábito de fumar.
  • Las enfermedades periodontales.
  • Boca seca (xerostomía).
  • Prótesis y su falta de higiene.
  • Otras enfermedades orales y dentales.

Las causas no orales de la halitosis son menos comunes y pueden incluir:

  • Enfermedades de la nariz, cavidad nasal, y la nasofaringe.
  • Enfermedades de las vías respiratorias.
  • Enfermedades del tracto gastrointestinal.
  • Enfermedades sistémicas.

¿Cuál es la frecuencia de la Halitosis?

Se considera que es un problema común en todos los grupos de edad (Porter y Scully, 2006). Diferentes estudios han estimado la prevalencia de la halitosis en alrededor de 2-30% de la población (van den Broek et al, 2007; Hughes y McNab, 2008; Bornstein et al, 2009). La halitosis puede ser inferior a la real, ya que la gente a menudo no es consciente de su propio mal aliento (aunque algunas personas pueden tener preocupaciones exageradas sobre su haliento) (Rosenberg, 1996).

Referencias

  1. Bornstein, M.M., Kislig, K., Hoti, B.B. et al. (2009) Prevalence of halitosis in the population of the city of Bern, Switzerland: a study comparing self-reported and clinical data. European Journal of Oral Sciences 117(3), 261-267.
  2. Hughes, F.J. and McNab, R. (2008) Oral malodour – a review. Archives of Oral Biology 53(Suppl 1.), S1-S7.
  3. Messadi, D.V. and Younai, F.S. (2003) Halitosis. Dermatologic Clinics 21(1), 147-155.
  4. Porter, S.R. and Scully, C. (2006) Oral malodour (halitosis). British Medical Journal 333(7569), 632-635.
  5. Rosenberg, M. (1996) Clinical assessment of bad breath: current concepts. Journal of the American Dental Association 127(4), 475-482.
  6. Scully, C. and Greenman, J. (2008) Halitosis (breath odor). Periodontology 2000 48, 66-75.
  7. van den Broek, A.M., Feenstra, L. and de Baat, C. (2007) A review of the current literature on aetiology and measurement methods of halitosis. Journal of Dentistry 35(8), 627-635.
  8. van den Broek, A.M., Feenstra, L. and de Baat, C. (2008) A review of the current literature on management of halitosis. Oral Diseases 14(1), 30-39.